La limpieza facial profunda es un tratamiento profesional que elimina impurezas, células muertas, puntos negros y exceso de grasa acumulada en la piel. Se realiza con productos específicos y técnicas que permiten abrir los poros, extraer impurezas, calmar la piel y equilibrarla, dejándola limpia y preparada para absorber mejor los productos que uses en casa.
¿Qué conseguirás?
Piel más limpia, suave y luminosa.
Reducción de puntos negros y poros obstruidos.
Equilibrio del pH y control del exceso de grasa.
Prevención del acné y otras imperfecciones.
Sensación de frescor y cuidado inmediato.
¿Para quién es?
Ideal para personas con piel grasa, mixta o con tendencia al acné, así como para quienes llevan tiempo sin hacerse una limpieza facial profesional. También es perfecta como tratamiento previo a otros servicios faciales (como hidrataciones intensas o radiofrecuencia).